Sucede que Chile es un país extremadamente sorprendente (entendiendo con esto que hay formas, y formas de sorprenderse).
Y es cierto que los contrastes de nuestra cultura, que van desde el paisaje hasta la personalidad colectiva adquirida por el estatus social al que se pertenece, son motivo más que suficiente para quedarse con la boca abierta ante situaciones cotidianas, a las que, como ciudadana de a pie, una se acostumbra.
Lo que se guarda en la basura.
Del Hombre a la Bestia (Vol. 2)
A veces, uno encuentra una mujer que
es bestia en trance de hacerse humana.
Djuna Barnes.
Queridas lectoras , y por qué no queridas bestias, hoy hablaremos de lo que entendemos por hombres bestiales en su segunda transformación, un poco más jocosa, que la anterior entrega de este informe para la sociedad de mutantes precoces (S.M.P).
Death of a Party
Escucho una canción de Blur: “Death of a Party”.
Esta vez, la fiesta acabó para muchos que, en momentos fugaces como este, tenían la ilusión de ser (un poco más) felices…
Chile con mal de ojo.
No somos nosotros, son los demás. No es nuestro gobierno, fue el gobierno anterior. No fue la concertación, fue la dictadura. No fue la dictadura, fueron los marxistas. No fueron los marxistas fueron los gringos…
Para todo en Chile hay una excusa que responsabiliza a alguien más de los problemas actuales. Todos aspiran a quitarle el poto a la jeringa cuando se trata de asumir problemas. Los políticos chilenos son más turnios que el finao Kirchner y no lo asumen… a menos que les paguen por ello, claro está…
Cuando la literatura chilena dejó de ser entretenida.
El siguiente artículo pretende mostrar una situación que me ha tocado vivir y a la vez ver. Pienso que sería bueno para algunos escritores, que empiezan recién a publicar o subir su material, consideren las conclusiones que aquí formulo para entender una situación poco amigable en la literatura chilena (y tal vez en el mundo)…
Del Hombre a la Bestia (Vol. 1)
Decir que existen hombres bestiales equivale a decir: un porcentaje de la población masculina que habita en recónditos lugares para salir al acecho femenino.
El primero, de nuestra larga lista no tiene nombre, pero sí una serie de características que a los estudiosos de la materia les parece aberrante.
Protestas, una historia sin fin.
Recuerdo cuando fui a una protesta y le preguntaba a una amiga:
- ¿Oye es necesario tirar piedras?
- Sí, porque así nos escuchan – Respondió, y después empezamos a correr por que venía el Guanaco.
Cuando termina la protesta y después de ver gente llevada por los pacos, yo me preguntaba: “¿No bastó detener el tránsito para que nos escuchen o llamar la atención a la prensa en vez de tirar piedras?”.
El capital sin patria.
Como sabemos, gracias a la globalización hasta el más mínimo problema económico de un país tiene repercusiones en toda la orbe. Pero, se necesita una catástrofe de magnitudes para hacer que los problemas humanos y sociales de una nación sean percibidos por las demás.
Para bien o para mal, las fronteras y límites territoriales han cedido sistemáticamente ante el avance de un progreso que pretende, al menos en papel, no dejar a nadie atrás pero que, en efecto, mientras más se expande, más nos aísla…
Justicia para todos…
Esto sucedió hace unas cuantas semanas… la muerte de un político en un camino rural al chocar con un caballo. Posterior a eso, en menos de una semana, juzgan al dueño del caballo y va a la cárcel…
Todo esto me llevo a pensar qué es la justicia y para qué sirve en realidad en una sociedad como esta, donde los políticos se abrazan (infamemente) lamentando una partida y alguien a quien se le escapa un caballo es merecedor de las penas del infierno.
Lo siento, estaba equivocado.
Crecí en una familia de derecha, con las ocasionales “ovejas negras” izquierdosas pero principalmente y en gran parte de derecha.
Partidarios del SI, de la política del “chorreo” y quienes jamás votarían por la concertación… no importa quien sea el candidato.
Contrario a lo esperado por mis padres, una vez entré a la universidad me desvinculé de la influencia de mi familia, tanto del catolicismo como de la tendencia política que los rige, y el resultado de mi liberación fue el siguiente…

























