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Las verdaderas mujeres más bellas!

Son las *verdaderas* porque son con las que más soñamos, con las que más “intimamos”, las que más nos acompañan, las que ocultamos, pero al mismo tiempo nuestras verdaderas queridas, las que no les presentaríamos a nuestros padres, pero, si tuviéramos que llevar a alguien a una isla desierta para pasar el resto de nuestras vidas, no dudaríamos (en nuestro fuero/fuego interno) en que fueran ellas.

Las que nos han acompañado en la soledad, en la tristeza, cuando nos han cortado el agua, en las noches frías abandonados en Internet…

En tantos de esos momentos en que nadie nos está mirando, ocultas en el fondo falso del armario, o bajo la última cajonera de la cómoda, en las sesiones “invisibles” de Chrome, y en el VHS que guarda polvo (curiosamente) debajo de los calcetines colegiales. Sí, ellas. Las que jamás aparecen en las listas de People o de Maxim o de La Tercera. Las que han sido relegadas a la página central de ese diario impresentable (porque no se puede presentar, aunque sea muy chori) de La Cuarta, o la página tres de The Sun: las mujeres verdaderas, las que conocimos al hacernos hombres.

Hace años que he pensado en escribir esto. Cada vez y cada vez que aparecía en los medios de masas el listado de “minas más ricas, *evar*”, las echaba de menos en la lista. Alguien, muchos álguienes, estaban haciendo mal su pega: buscando en la TV, en la revista Hola, en la serie de moda o en las pasarelas de moda a aquellas “diosas” que en realidad se escondían en otros mundos y en otras vidas. Sí, y lo digo de una vez por todas: las actrices porno.

¿Por qué las actrices porno nunca figuran en las listas? Ya, es verdad que Scarlett Johansson es rica, pero, por favor: Anais Alexander es igual o más rica. Y además se ofrece sin tapujos, no nos niega mostrarse tal cual es. Me tinca que ya sé lo que están pensando, que las mujeres que entran a estos rankings “dejan algo a la imaginación”, que juegan con ser objetos/sujetos inalcanzables. Ese es justamente mi punto: a esas mujeres las vemos de lejos, a estas en cambio, las hemos hasta “auscultado”, al calor de las cámaras que las filman y las sesiones fotográficas en que posan. Conocemos todos sus secretos: hemos tenido una relación con ellas (If You Know What I Mean), es casi como que hubieran sido nuestras pololas.

Y acá viene lo difícil: ¿cómo hacer un ranking? No, no es posible, hay tantas de estas mujeres como hombres hay en el planeta en estos momentos. Voy a compartir eso con ustedes, mi propio ranking, mi propio listado, ustedes pueden hacer el suyo; esto no es la lista cerrada y antidemocrática a la que nos tiene acostumbrados el hype de los medios, es solo una invitación a que no nos roben más, como lo han hecho tanto tiempo, nuestro derecho a soñar que hay una lista en que somos nosotros y no los editores ansiosos de clicks, los que toman las decisiones. Esta lista sólo tiene tres componentes, porque soy respetuoso, porque no quiero mandármelas, sólo compartir y extender el desafío de que cada uno de ustedes haga su propio Top Whatever.

Tercer Lugar: Silvia Saint.

Hay algo en el color de la piel de Silvia Saint que resulta perturbador y conmovedor. Es paliducha, pero su epidermis resulta de un magnetismo que casi ninguna mujer en el mundo posee fuera de ella. Ella fue la que nos abrió a ese descubrimiento de que tras la Cortina de Hierro se hallaban las mujeres más bellas del mundo. En masa. Que cualquier viaje (que no he realizado, pero me han contado buenas fuentes) a la República Checa o a Hungría bien puede ser el destino final de cualquier chileno. El paraíso terrenal.

Como bien lo retrató un amigo: “cualquier niña que te cruzas en la calle le pega mil patadas a todas las cuicas de Zapallar juntas”. Y me atrevo a decir: “y a la mitad de las estrellas de Hollywood”. No es perfecta, pero es perfecta. Una compañía para la soledad y la tristeza, para pensar que no todo esta perdido, porque ella nos viene a ofrecer el corazón, y uno de los rostros más absolutamente hermosos que la naturaleza jamás diseñó.

Segundo Lugar: Sandra Shine.

Sandra es, parafraseando a H.P. Lovecraft, “la forma que cayó del cielo”. Si Silvia tiene el mejor color, Sandra tiene la mejor figura. Hay algo en la textura, en la tesitura de su piel que dan ganas de ponerse a llorar. Tiene tantos pictorials como la Saint, es también una chica Randall, pero al mismo tiempo destila una inocencia, y una sensualidad que casi nadie posee en el mundo. Dinamita. ¡Qué digo! Megatones de frescura carnal para regodearse.

Es verdad que, a diferencia de la checa, esta húngara ha participado en cintas de muy baja calidad, que no siempre los directores o los fotógrafos han sacado lo mejor de ella. Es como ese jugador de fútbol en un mal equipo, pero al que, cuando lo vemos en sus buenos días, miramos al cielo y decimos “este podría haber sido Pelé”.

Primer Lugar: Karen McDougal.

Nada que decir. Esta es, por demasiada distancia, la mujer más bella del planeta Tierra, y quizá de cuantos más. Es tan, pero tan bella, que hasta la podríamos presentar a nuestros padres sin temor. Me ha acompañado por catorce largos años. Han aparecido nuevas y nuevas estrellas en el intertanto, pero jamás ha podido ser superada. Una combinación de todo lo que la santa madre naturaleza puede hacer con los cromosomas XX. Tiene el rostro más desopilantemente precioso de la creación. Y su cuerpo está en genuina concordancia.

Una vez dijo que siempre rechazaba a los “calientes” que se acercaban a su mesa en los bares y le decían “You have the face of an angel and the body of a goddess”. Pucha, Karen, me vas a disculpar, pero, realmente no se me ocurriría qué otra cosa decirte.

Por alguna razón que la razón razonable desconoce, nunca llegó (aunque lo intentó) a ser una estrella mainstream. Y debió haberlo sido, demonios que debió. Así, solo la conocemos los huérfanos de la mejor década de Playboy, los noventas. Esta bien que sea así. A veces la vida no va por donde debería, y los ñoños del porno y las Pin-Ups –sorpresivamente– nos quedamos con la mejor parte. En secreto. A escondidas.

Por Francis de Utah (Colaborador Litio)

*Revisa este y más artículos en Blog Sexus, el sitio dedicado exclusivamente a la verdadera pasión de multitudes. ;)

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Esta entrada fue publicada en 5 junio, 2012 por en -Sexus y etiquetada con , , , , , , , , , , , , , , , .

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