El Manual del Sexus ya cubrió anteriormente los métodos más sencillos y efectivos para realizar un Cunnilingus y una Felación dignas de profesionales del porno… pero la inquietud de algunos de nuestros lectores nos lleva esta vez al terreno previo a las labores orales.
A continuación Sexus ofrece una descripción de técnicas y trucos para volver a cualquier hombre (o mujer) un master de las artes manuales en esta era digital en que vivimos…
Y claro, le llamo era digital pues pese a toda la información que manejamos gracias a internet hoy en día aún es creencia universal que la masturbación femenina consiste en lo que muchos llaman gatilleo o el roce de los dedos con el clítoris; eso amigos míos es (casi literalmente) la punta del iceberg.
Para lograr una masturbación plena es necesario en primer lugar entender el orgasmo femenino como un crescendo donde la estimulación genital comienza de manera tímida y gentil, para luego ir sumando intensidad y presión. Esta presión intensa y gentil no sólo se limita al mentado clítoris sino que debe empezar en un área un poco más amplia…
Apresar los labios mayores de la vulva entre los dedos índice y mayor es un buen punto de partida. Recorrer con la yema de los dedos los pliegues externos desde donde nacen, en los muslos, hasta llegar al límite con el ano, y apretar ocasionalmente ambos labios entre los dedos (“diga pollito”) para proseguir a un masaje que abarque todo el exterior de la vulva es el perfecto inicio. Darle importancia a todo el sexo femenino denota sapiencia en lo que se hace y la sapiencia es excitante, por ello nunca dejes de lado la estimulación de los labios ni te dediques a trabajar solamente el clitoris, eso es de noobs.
El siguiente paso se debería dar de manera natural. Si la estimulación aplicada durante este adelanto genera excitación en ella, el centro mismo de los labios comenzará a humectarse y eventualmente se mojará profusamente. El mismo sexo femenino comunica que está listo cuando se abre ante la estimulación y ofrece su centro húmedo a tus dedos. Una vez abiertos los labios puedes proceder a la estimulación del interior, con los mismos movimientos firmes con que estimulaste el exterior.
¿Por qué es tan importante humedecer el sexo antes de dedicarse a estimular el clítoris? Pues porque el clítoris al igual que el pene tiene una enorme cantidad de terminaciones nerviosas que lo vuelven muy sensible al roce. Esta lubricación que se consigue mediante la estimulación previa de la vulva servirá para manejar el clítoris con los dedos mojados, evitando irritaciones y haciendo más placentero para ella cualquier tipo de sorpresa que le tengas preparada a su pequeño botón de pánico.
Una vez chequeada la presencia de lubricación podemos empezar a rodear el clítoris haciendo pequeños círculos alrededor de él con nuestros dedos húmedos. Sugiero no sólo ir alrededor de él sino también recorrer con el dedo índice (indice + dedo medio si se desea) desde el clítoris hasta el límite con el ano recorriendo el centro de la vulva, delineando un circuito que rodee el ingreso a la vagina y vuelva hacia el clítoris; así mantienes húmedos tus dedos, trasladas lubricación a lo largo de su sexo y alternas estimulación en distintas áreas a la vez…
Luego de rodear en círculos el clítoris y crear un recorrido con lubricación a lo largo de la vulva, puedes empezar a enfocar tu atención en la pequeña punta del iceberg que representa el orgasmo femenino.

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La correcta estimulación del clítoris, como todo en esta vida, varía de acuerdo a los gustos de cada chica. Sin embargo, en mi experiencia personal, lo que siempre reciben de buena manera es la presión con la yema del dedo en la base inferior del clítoris, emulando a la vez pequeños temblores con el dedo… piensa en tu dedo como un pequeño vibrador y hazlo temblar en la parte de abajo del clítoris, rotando alrededor de él y haciendo temblar tu dedo con firmeza y precisión (no desparrames los dedos por todas partes, este es un trabajo de precisión).
Ahora, ciertamente la fisionomía femenina es distinta de mujer en mujer por lo que es necesario hacer la distinción entre clítoris grandes y clítoris pequeños.
Los clits pequeños tienden a ser mucho mas sensibles y delicados por lo que la estimulación debe ser más gentil y siempre con mucha lubricación. Los clits más grandes tienden a ser un poco más resistentes al roce por lo que pueden recibir un castigo mayor. Obviamente un clítoris grande te da más opciones para jugar, puedes atraparlo entre la yema de los dedos y apretarlo suavemente, puedes descubrirlo totalmente y exponerlo al aire para incrementar las sensaciones o puedes frotar desde la base hasta el glande (así es, el clit también tiene glande) por la parte inferior del tronco. En el caso de los clits muy pequeños, la posibilidad de apresarlo entre los dedos es remota pero el hueso del pubis puede cumplir la función de un dedo y todo lo que tienes que hacer es aprisionar el pequeño porotito contra el muro y jugar con él, dando círculos alrededor, apretando ocasionalmente y por supuesto yendo desde la apertura de la vagina hacia él.
Hasta aquí tenemos lo que sería una estimulación genital normal que con suficiente tiempo y dedicación se puede convertir en un orgasmo, pero lo que queremos es agregar ese detalle extra que haga de esta masturbación algo que ellas no puedan hacer por si solas, no es así?
Bueno, ese detalle extra que destacará tu performance de las demás, es el orgasmo mixto que puedes darle alternando la estimulación del clítoris con la estimulación del punto G.
La pregunta histórica es “¿donde carajo está el punto G?”
Recuesta a tu pareja boca arriba, siéntate entre sus piernas mirando en dirección a su sexo (obviamente) y luego con la palma de tu mano apuntando hacia arriba inserta tu dedo anular e índice en su vagina… una vez que entren completamente doblalos hacia arriba y toparás la pared vaginal, lentamente y con suavidad recorre la pared de derecha a izquierda y de adentro hacia afuera haciendo un paneo con tu dedo anular, encontrarás un área con una porosidad distinta, una especie de columna porosa que se encuentra justo debajo del clítoris y se extiende bajo el hueso del pubis… que no le vengan con cuentos mágicos, que la posición de las estrellas, el ritmo de la respiración o los días del mes, esa porosidad en el interior de la vagina es el punto G. 
Compruébelo… empújelo con firmeza y masajeelo, tal vez sorprenda a su pareja por primera vez con una sensación nueva y poderosa, quizás hasta llegue al orgasmo si la estimulación es correcta.
Ahora que identificamos el punto G y ya tenemos el clítoris suficientemente estimulado podemos alternar entre ellos… ingresa los dedos en la vagina, frota y luego sal lentamente haciendo el recorrido con tus dedos mojados alrededor de todo el sexo, rozando los labios y volviendo al clítoris.
Para lograr el orgasmo mediante el punto G puedes simular una penetración intensa y rápida con los dedos bien tiesos (emulando un pene), empujando tus dedos hacia el interior en dirección a su ombligo y golpeando con tus dedos el área porosa. Para el orgasmo clitorídeo basta con ejercer la presión suficiente y constante en el clítoris, nunca olvidando lubricar la zona. Para estimular ambos al mismo tiempo debes hacer con tus dedos anular e indice una especie de gancho que ingresas en la vagina y estimula el punto G, mientras en el exterior la palma de tu mano aprieta y golpea el clítoris… si la presión es adecuada y constante, sus estertores y vista perdida en el universo deberían ser señal suficiente de su inminente orgasmo.
Como lo he mencionado anteriormente, para ellas es fundamental (y no puedes fallar en ello pues significaría fracaso absoluto) mantener el ritmo. Tanto al momento de mantener relaciones, durante el cunnilingus o para la masturbación, una vez que ellas han tomado vuelo no puedes cambiar de ritmo o detenerte pues el ascenso al orgasmo se interrumpe y tienen que retomarlo prácticamente desde cero.
Sugerencia: masturbala con calma y de la manera más cómoda y relajada posible para ti, sólo cuando veas que empieza su camino al orgasmo lleva a cabo tu esfuerzo máximo y da… el extra! ya verás como las fuerzas del universo te lo agradecerán…
Ojalá estos consejos les sirvan.
Hasta la próxima!

















