Si no es blanco es negro, si no es alto es chico, si no es largo es corto, si no es bueno es malo. En este país toda opinión, toda postura, todo comentario, toda acción se cataloga en extremos.
O crees en el Dios Cristiano o eres Ateo (sinónimo de Satánico para gran parte de la población). Si no eres del Colo eres de la Chile. Si no te gusta el Fútbol eres Gay. Si no eres Gay eres Hetero… ni se te ocurra tratar de explicar lo que es un Bisexual, eso sólo delata lo Gay que eres…Innegablemente, Chile es un país de extremistas. Resulta paradójico que lo que la dictadura (o gobierno militar llamelo como guste, no es de mi incumbencia) pretendió (como aspirar o simular) erradicar durante los años 70 haya resultado ser finalmente una cualidad innata del chileno contemporáneo. Somos todos extremistas! Estamos en todas partes! Vamos viendo las cosas en blanco y negro por la vida y, lo peor de todo, no nos tienen a ninguno identificado señores!
A manera de ejemplo: esa pequeña intro que acabo de hacer es suficiente para que más de alguno ya tenga hecha una imagen de mi persona. “Ahhh! este weón es rojo”. Una pequeña mención al gobierno militar, un parafraseo a Pinochet y la idea de heredar algo de la dictadura ya debe haber pulsado en más de alguien la vibra extremista, encasillándome inevitablemente (y posiblemente para siempre) en una de las únicas dos posturas políticas existentes. Porque en Chile, si no eres de derecha eres de izquierda… y no hay más.
Cansa. Para ser franco, cansa vivir en un país donde tu opinión siempre estará sujeta a la comparación con el discurso zurdo o a la percepción facha de las cosas. Es cosa de revisar los comentarios sobre noticias de cualquier tipo en publicaciones on-line para darse cuenta que nada escapa a este extremismo. Si se critica la turbiedad de cierta situación que involucra a un ministro del gobierno actual se es zurdo. Si se critica el evidente ocaso de uno de los músicos emblemáticos para la izquierda chilena se es facho. Aparentemente nadie puede hacer una critica desde un punto de vista neutro sólo tomando en consideración los hechos concretos sin involucrar partidismos ni ideologías. Debido a eso, resulta imposible tratar de discutir algo con altura de miras en este país, y esa es una de las principales razones por las que esta nación no parece progresar al ritmo que debiera. Chile sigue pegado en la “transición”!
Subrepticiamente, nos detestamos los unos a los otros. El chileno exuda un desprecio infinito por quien piensa distinto, actitud solamente atribuible al trauma que significa un golpe de estado y posterior dictadura para un país. Más allá de las razones que llevaron al golpe, lo importante hoy son sus consecuencias: la linea divisoria entre quienes apoyaban el levantamiento militar y quienes no, se trazó con sangre.
Y aún hoy, a 20 años de recuperada la democracia, los jóvenes siguen heredando esa percepción en blanco y negro de la realidad. Se sigue pensando, opinando y criticando desde uno de los lados de la linea divisoria.
Izquierda y derecha, arriba y abajo, sabemos que estos existen, y de ninguna manera se deben negar, pero debemos empezar a aceptar y a enseñar que estas no son las únicas opciones. Nuestra existencia está construida sobre una red de infinitas alternativas, tratar de limitarlas es tratar de reducir nuestras capacidades como seres humanos y, querámoslo o no, la sociedad contemporánea ya nos ha reducido bastante las opciones como para llegar al extremo de limitar nuestro parecer e inteligencia. No?
Se siente mucho mejor desvincularse de prejuicios e ideas preconcebidas. Tratar de escuchar la postura del otro lleva a un mejor entendimiento de la realidad ajena, y eso es justamente lo que necesitamos. Empatía. Conexión. Colaboración. Los extremismos ciegos nos tienen estancados en conflictos ilusorios que sólo obstaculizan nuestro progreso como personas y como país. Mientras el Congreso siga viendo el país en blanco y negro, las cosas seguirán igual, pues todos tiran para su lado (izq/der) y muy pocos buscan una opción alternativa para donde virar, un punto intermedio entre lo negro y lo blanco, lo bueno y lo malo, la razón y la fuerza…
Donde estás parad@ tú? Eres facho o zurdo, flaite o cuico, comunacho o momio? Crees que realmente importa?
Todo es política, claro está, pero no todo es partidista. Y las ideologías son sólo opiniones compartidas por mucha gente, nada más que eso. Lo importante es tener una percepción del mundo en el que vives desarrollada a partir de tu propia observación de la realidad, no a partir de los principios y dogmas que alguien creyó aplicaban a todo el mundo. Y eso vale para la política tanto como para el diario vivir.
Cultiva la empatía. Trata de entender las razones de los demás y enriquece tu propia vida conociendo más y mejor a quienes piensan distinto. Detalles como ver lo positivo en la postura ajena alivian la tensión del diario vivir y te ayudan a crecer como persona. Inténtalo algún día (gente ha muerto por ello, no puedo mentir, pero vale la pena el riesgo).
Tengo claro que con el cierre de este texto más de alguien me habrá terminado etiquetando como “hippie trasnochado” que sumado a la idea que se pudo hacer de mí cuando comenzó a leer da como resultado un típico estudiante izquierdoso hippiento de universidad publica… bueno, permítame aclarar: nunca tuve mayor contacto con los hippies zurdos militantes en la universidad, no por ser zurdos, ni por ser hippies, sino por extremistas, igual que usted que pensó que yo podría ser uno de ellos sólo a partir de lo expresado en este texto.


















